Entrevistamos al legendario contrabandista gallego, que cuenta toda «su verdad» en un libro escrito en la cárcel

Laureano Oubiña ha pasado entre rejas casi la mitad de sus 72 años de vida. Acusado y condenado por narcotráfico, Oubiña siempre negó que transportara cocaína, aunque sí hachís. A raíz de la Operación Nécora y de su primera condena, Laureano empezó a escribir un libro cuya versión final vio la luz el verano de 2018: ‘Oubiña, toda la verdad’. Además de contar su versión de su larga carrera como contrabandista y como recluso, Oubiña hace una encendida defensa de la legalización de las drogas, “la única manera de acabar con el narcotráfico”.

Visitamos a Laureano Oubiña en su feudo de Villagarcía de Arousa para preguntarle sobre la legalización de la marihuana… y el resto de las drogas.

¿Por qué crees que deberían legalizarse las drogas?

El ser humano tiene que ser libre. ¿El estado y el gobierno de turno tienen que mandar en cada paisano mayor de edad?, ¿dónde está la libertad entonces? Si uno se quiere drogar, que se drogue. Si quiere ponerse con tabaco o vino o café o hachís, … o con las pastillas de la farmacia, que también es droga, que lo haga. Por lo tanto, que cada uno se drogue con lo que le venga bien, siempre y cuando sea mayor de edad.

¿Únicamente el hachís o también las llamadas drogas duras?

Si se quiere acabar con el narcotráfico hay que legalizar todas las drogas, lo digo en el libro. Y cuando digo todas, son todas. En cuanto haya un producto que esté prohibido y se pueda hacer negocio, siempre habrá traficantes.

Usted fue procesado y condenado por el llamado “delito contra la salud pública”, una figura jurídica muy discutida.

¿El alcohol y el tabaco no es contra la salud pública? Entonces, ¿por qué no pueden estar los otros? Ahora, que recomienden que no se fume, que no se beba alcohol es otro asunto. Pero una cosa es recomendar y otra bien diferente prohibir. ¿Quién es el papá Estado para mandar en mí?

Si la marihuana hubiera sido legal en los 90 no hubieses ganado tanto dinero…

Hubiera ganado dinero con otra cosa. Y te digo una cosa: no me arrepiento de nada. Yo he traficado con hachís, y me han sacado todos los beneficios que ellos dicen que obtuve con el hachís -que es mentira, porque buena parte se hizo con el tabaco-, pero han metido todo en el saco y el papá Estado sí se puede beneficiar con el tráfico de hachís. Yo no, que me jugué la vida, el dinero y treinta años de cárcel. Pues que le den por el culo a papá Estado.

¿En qué sentido se benefició el Estado?

Papá Estado me quitó todo el patrimonio que tenía. Todo lo que amasé durante mi vida y lo de mis allegados, muchos de los cuales simplemente eran amigos y les metieron en el mismo saco. Los estados son los mayores narcotraficantes del mundo entero, empezando por el yanquis… porque este mundo baila al son que tocan los yanquis. Si las drogas no están legalizadas en porque los yanquis no quieren, no les interesa.

El autor posa con su libro ‘Oubiña, toda la verdad’.

¿Por qué crees que no les interesa?

Es muy sencillo de entender. Con la excusa del narcotráfico, la DEA está en el mundo entero. Así pueden controlar el petróleo, la política y todo lo demás desde Colombia hasta Afganistán. Lo que menos le importa es el narcotráfico.

Sin embargo, la legalización de la marihuana ha empezado en Estados Unidos…

… En algún estado de allí, porque se están dando cuenta de que tienen todas las de perder. Para acabar con el narcotráfico hay que legalizar todas las drogas. Luego, advierte lo que quieras, pero legaliza primero.

¿Crees que esta ola despenalizadora llegará también a España?

Bailamos al son que tocan los yanquis. De hecho, todos los años que se sientan todos los países en el Convenio de Viena, y la voz cantante la lleva Estados Unidos. Allí se vota lo que ellos digan, por sus cojones. Y si no, pregúntale a Rafael Vera: que fue en el 88 y quiso hablar de legalización y le dijeron “cállate la boca, o te sacamos el contenedor que metiste por Bilbao con 23 toneladas de heroína en el 83”. Y el otro se acojonó y se achantó.

Tenías planeado escribir un libro a favor de la legalización de las drogas en los años 90, junto al periodista Pepe Rei.

Yo llevo mucho tiempo pensando esto. Este libro [‘Oubiña, toda la verdad’] se ha escrito en la cárcel, cuando me metieron por la Nécora, en el 90-91. Con Pepe Rei coincidí en el año 2000 en Meco y lo iba a hacer con él, pero pasó lo que pasó y en fin…

¿Desde cuándo estás convencido de que la legalización es el camino?

Yo lo tengo clarísimo. El ser humano tiene tendencia a todo lo que sea ilegal.

«Portugal nos lleva años de ventaja»

La prueba está en Portugal, que el consumo ha bajado después de despenalizar todas las drogas…

Ahí lo tienes. En los años 90, Portugal tenía unas condenas de la hostia para el tema del hachís. En el 95 allí eran mínimo 12 años para tráfico de hachís, cuando en España eran de 1 a 3. Mira el salto que dieron ahora.

Han concluido que es una guerra perdida.

Absolutamente. En el 95, la gente con la que trabajaba en el tabaco se meaban por la pernera cuando les decía de trabajar en el hachís. Ahora allí está legalizado y mira cómo estamos aquí.

¿La decisión de transportar tabaco, marihuana o cocaína es puramente económica o también se tienen en cuenta factores morales, como el daño que inflige esa sustancia a la población?

El gran estadista Felipe González gana las elecciones en el 82 y en el 83 penaliza el contrabando de tabaco y lo equipara al hachís. Sacó la Ley Barrionuevo que prohibía las planeadoras y la aplicó en Cambados, Villanueva y Villagarcía, pero en Andalucía no la aplicó. El volumen es distinto y el beneficio es tres veces más, esa es toda la diferencia.

¿Eso explica la situación actual en La Línea?

¿Cuándo no hubo narcotráfico en Andalucía y en Levante? ¿Qué encontramos primero cuando venimos de América, Algeciras o Vigo? Allí hubo narcotráfico toda la vida. Lo que pasa es que se cargaron las tintas contra Galicia por los políticos, nada más.

¿Qué beneficios crees que traería la legalización de la marihuana en España?

Para empezar, creación de empleo y pago de impuestos. Lo que pasa es que no interesa, porque las drogas ya no dan votos. Hubo un tiempo en que las drogas eran el principal problema de los españoles, pero ahora apenas se le presta atención.

Ya tardas en leer ‘Oubiña, toda la verdad’.

¿Tú también quieres acabar con el narcotráfico? Planta tus propias semillas Cannopia.

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