El presidente de EE.UU. montó en cólera al recibir un informe crítico con la prohibición

En un universo paralelo, el presidente de Estados Unidos cambió su punto de vista sobre la marihuana después de leer el informe realizado por un equipo de expertos sobre aquella misteriosa hierba que fumaban los hippies, quedó convencido de que sus beneficios superaban con mucho los perjuicios y procedió a su despenalización, creando miles de puestos de trabajo y una boyante industria.

En este universo que habitamos y sufrimos, sin embargo, Richard Nixon -que pasaría ominosamente a la historia por ser destituido a raíz del escándalo conocido como Watergate- montó en cólera cuando su ayudante Raymond P. Shafer, antiguo gobernador republicano por Pennsylvania, puso en sus manos un informe que descalificaba desde su misma base la política represiva de Estados Unidos hacia la planta. Cabe recordar que la marihuana estaba prohibida y perseguida desde los años 30 en EE.UU. pero fue precisamente Nixon decretó la ominosa “Guerra contra las Drogas” en 1971, dos años antes de ser defenestrado.

El informe redactado por Shafer concluía que el cannabis no es adictivo físicamente, tampoco es una puerta de entrada a otras drogas ni su uso resulta perjudicial física o psicológicamente. Aquel informe para el presidente se limitaba a decir la verdad sobre el cannabis.

Tras leer aquel alegato antiprohibicionista, diametralmente opuesto a la política nacional y a sus propios prejuicios, Nixon montó en cólera. Según las transcripciones públicas disponibles de la época, Nixon le dijo a Shafer en el Despacho Oval que aquellos que luchaban contra la prohibición “no eran buena gente”, y advirtió a su ayudante sobre hacer públicos los resultados del informe: “Eres bastante profesional para saber que si aireas algo contrario al sentir del Congreso y del país, haremos que tu intento resulte catastrófico”.

Raymond P. Shaffer. Imagen: Wikicommons.

Pero Shafer era un tipo perseverante y puso su honestidad profesional por encima de la amenaza del presidente. Envió una copia a la editorial Penguin y ésta fue publicada en forma de libro con el título ‘Marihuana, a signal of misunderstanding’ (que puedes leer gratuitamente en Archive.org). Por desgracia, el debate sobre la legalización estaba muy verde -en realidad, era inexistente fuera de los círculos contraculturales- en la época, y el libro pasó sin pena ni gloria. Sin embargo, en él están las bases de los argumentos que hoy esgrimimos para lograr la ansiada legalización del cannabis, cada día más cerca, pero aún demasiado lejos de ser realidad.

La historia del informe sobre la marihuana de Nixon y su conversión en libro ha sido dibujada por Box Brown en su volumen ‘Cannabis, the illegalitzation of weed in America’ y adelantada por New York Times. Las viñetas que ilustran este artículo forman parte de esa historieta.

El segundo informe… ahora sí

Si Shafer era tozudo, Nixon no lo era menos y no cejó hasta conseguir un informe que confirmara sus prejuicios con respecto al cannabis. El presidente pidió una segunda opinión al senador por Mississippi James Eastland, cuya investigación, titulada con el inequívoco nombre de ‘La epidemia de marihuana y hachís y su impacto en la seguridad de Estados Unidos’, sentó las bases de la estigmatización de la planta y el oprobio al que sigue sometida 50 años después en medio mundo.

Visto en New York Times. Con información de Dinafem, Prohbtd y Archive.org.

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