GSG & Associates lleva más de un año desarrollando y buscando financiación para hacer realidad uno de los proyectos más ambiciosos relacionados con el cannabis que actualmente se pueden ver en el continente europeo.

Según el CEO de GSG & Associates, Antonio Veiga, se estima que el total del proyecto, con laboratorios, centro de investigación, invernaderos y plantas de extracción, junto con un hospital y alojamientos, significará una inversión que puede superar los 300 millones de euros e incluso alcanzar los 400, además de la creación de casi 500 puestos de trabajo. La idea está orientada a la investigación, con la construcción de un laboratorio puntero a nivel mundial donde elaborar pruebas y estudios farmacológicos, además de un centro de investigación biológica que pueda ser aprovechado para su función universitaria.

Un complejo hospitalario con la firma de Rafael Moneo

También se ha proyectado la construcción de un hospital puntero, de 150 camas y 8 pisos de altura, especializado en oncología, ictus, alzheimer y enfermedades raras. La ubicación está cerrada y contará con un centro de protonterapia (terapia con protones), y un centro de investigación de nuevos tratamientos basados en el uso del CBD, con laboratorios farmacéuticos y de biología genética.

Detrás de esta parte del proyecto está WHM (World Health Management), consultora experta en procesos de negociación entre la industria farmacéutica y las administraciones públicas, y en ofrecer soporte en investigación clínica de nuevos fármacos, entre otros ámbitos. Esta infraestructura se completará con una residencia para familiares de enfermos y personal médico de 1.400 camas. El diseño del conjunto hospitalario le ha sido confiado al reputado arquitecto español Antonio Moneo.

«El proyecto contempla un diseño exclusivo y un concepto urbanístico que será una invitación a pasear alrededor de las instalaciones, con invernaderos de cristal y de última generación, que contará con un centro educativo para formar e informar a toda la sociedad sobre cannabis medicinal y acabar con tópicos y falsos mitos», desgrana Veiga. «La amortización será muy rápida, calculamos que en dos o tres años, gracias a la gran productividad del cultivo».

Un mar de plástico

Precisamente la primera pieza de este ambicioso proyecto es un invernadero de Retamar, un término municipal cercano a Almería Capital. Con una superficie aproximada de 10 hectáreas, el invernadero está preparado para comenzar la plantación en septiembre con el objetivo de recolectar en noviembre. Según GSG & Associates, una primera cosecha ya estaría comprada por una de las farmacéuticas líderes en el sector, la canadiense Mandara Pharma. Los responsables de la empresa promotora calculan que de este invernadero saldrán 21 toneladas por cosecha, estando previstas seis cosechas anuales.

Pero el de Retamar no será la única producción bajo plástico sobre la que operará GSG & Associates. Según ha avanzado Veiga, están en marcha otros cuatro invernaderos, distribuidos en núcleos distantes, todos dentro del término municipal de Níjar. El mayor de ellos tendrá una superficie de 40 hectáreas y dentro de las instalaciones la promotora pretende crear un centro de producción farmacéutica, con una nave de 10.000 metros cuadrados. En total, están proyectados cultivos en invernaderos en una extensión total de 85 hectáreas, todos ellos rodeados de estrictas medidas de seguridad, con caminos perimetrales completamente vallados y vigilancia.

Un proyecto que está en el aire

La empresa promotora del megaproyecto que pretende hacer de Almería la capital de la marihuana medicinal inició a finales del año pasado el proceso de búsqueda de personal para atender los trabajos agrícolas en los invernaderos, con puestos que van desde responsables de fertirriego y control biológico, hasta especialistas en control de clima y secado, a los que se sumarán un número indeterminado de jornaleros en función de las necesidades de las cosechas.

Sin embargo, han tenido que congelar el proceso de selección ya que la Fiscalía Antidroga, en coordinación con la Brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional, ha abierto una investigación para examinar la comisión de posibles delitos en el proyecto destinado al cultivo de marihuana con fines medicinales y su posterior uso en un centro hospitalario. Con el actual marco normativo, llevar a la práctica esta idea es sencillamente ilegal. Básicamente, porque Antonio Veiga reconoció que no cuenta con licencias para la explotación de la marihuana en estas condiciones, aunque mostró su voluntad de iniciar los trámites para conseguirlas.

De materializarse finalmente esta iniciativa, más allá de poner a España en el mapa de la investigación europea del cannabis medicinal, podría suponer un auténtico aldabonazo para la economía almeriense, además de que situaría a la comunidad de Andalucía a la cabeza del uso medicinal de CBD y THC internacional, con unas instalaciones hospitalarias a la vanguardia en el ámbito médico. «Esta será una plantación modelo en nuestro país y en toda Europa», según palabras del presidente de GSG, «por la calidad del producto que se va a producir y porque nadie tiene un proyecto de inversión en salud y en investigación como este».